Editorial: En defensa del voto popular

A lo largo de su historia, el Sutep ha defendido la democracia ante todo tipo de autoritarismo, ya sea de izquierda o derecha, fujimorista o senderista. El día de hoy, a raíz de los resultados obtenidos en el referéndum, queremos dar nuestro más amplio respaldo al voto popular.

Las voces de la reacción han esputado su desprecio por el pueblo diciendo que los resultados son producto de la inmadurez con la que votamos y que se ha emitido un voto emocional. Otros más sesudos pretenden atarantar diciendo que dichos resultados son la manifestación de una oclocracia -citando a Polibio- y han llamado al pueblo rencoroso e ignorante.

El voto emitido ayer es absolutamente racional, pues los resultados (sí, sí, sí  con 78% cada uno y no con 80% de los votos) demuestran una clara voluntad popular. Le hemos dicho a los congresistas: ¡No los queremos más! Y no queremos más corrupción en el Estado (aunque para tal fin se haya tenido que sacrificar la bicameralidad).

Los ataques provienen de sectores que desprecian la democracia y quieren preservar sus privilegios, garantizados por la Constitución del 93. Esta es absolutamente neoliberal y protege los intereses de empresarios y transnacionales, a la vez que entrega nuestros recursos naturales y permite la explotación de nuestro pueblo. De este modo, la democracia se pervierte y deja que la corrupción se instale y domine la política nacional.

No podemos decir que con los resultados de ayer esto se acabó, pero sí que existe un claro deseo popular por un cambio estructural que nos permita corregir el rumbo que llevamos como Nación. Esperamos que para el bicentenario podamos comenzar a crecer con paz y justicia social.

Sin embargo, para alcanzar este anhelo necesitamos elaborar una nueva Constitución en la que se empodere al ciudadano y se profundicen los procesos democráticos, con un pueblo que participe cada vez más en la toma de decisiones políticas. En lo económico, que brinde las garantías necesarias a los empresarios, pero que permita que los recursos, que son de todos los peruanos, sirvan para acabar con la pobreza y salir del subdesarrollo.

El constitucionalista Francisco Eguiguren señaló, en una entrevista al diario La República, que las compañías mineras incrementan sus utilidades en más de 300%, mientras que en los departamentos mineros como Pasco, Cusco, Huancavelica, Áncash y Cajamarca, la pobreza alcanza en promedio al 70% de la población.

Eguiguren afirma que los “artículos 60, 62 y 63 del Capítulo Económico de la Carta Magna no permiten contar con instrumentos para alcanzar objetivos sociales”.

El Sutep siempre ha promovido la participación de las bases, de manera que no se toma ninguna decisión trascendental (como llevar a cabo una medida de fuerza) sin antes analizar los pros y contras y someterla a consulta por parte de nuestras bases en todo el país.

El presidente Vizcarra puede seguir predicando con el ejemplo ahora que se plantea la reforma laboral. ¿No sería bueno que se informe a la ciudadanía, se debata ampliamente y cuando estemos todos bien informados, se someta a consulta popular? Estamos seguros de que el presidente lo tomará con el mismo ímpetu que tuvo para enfrentar a un congreso con 92% de desaprobación.

Como maestros comprometidos en cambiar al Perú desde las aulas, tenemos que dar el ejemplo de unidad y perseverancia apoyando al pueblo peruano en su lucha por desterrar a la corrupción y hacer que el Estado trabaje para el pueblo y por el pueblo.

5 (100%) 1 vote

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *