La educación en el país de las promesas rotas

  •   Inversión en educación pública no rompe barrera del 3% desde hace más de 30 años
  •   Virus de la corrupción ha hecho más daño que el coronavirus

Desde hace tres décadas la inversión en educación pública en el Perú no encuentra las reformas políticas necesarias para romper la barrera del 3 por ciento. Muchas de las causas, que impiden cambios sustanciales en un sector tan importante como el de la salud y la alimentación, residen en las malas decisiones de sus gobernantes y autoridades.  

Según cifras del Banco Mundial, en el 2018, nuestro país invirtió 14,6% del PBI per cápita por alumno de secundaria cada año. Es decir, 1013 dólares, que equivale a 3 431 soles anuales, lo que no llega ni a un promedio de S/ 290 mensuales. En la región, el país que más invierte en sus estudiantes es Brasil. El gigante sudamericano da alrededor de 40% del PBI per cápita. Es decir, invierte por cada alumno de secundaria cada, 3 520 dólares, que en soles suman S/ 11 924. Una diferencia abismal entre ambas realidades. Nuestro vecino sureño, Chile, invierte 2 862 dólares por año en cada estudiante de secundaria, esto es S/ 9600, tres veces más comparado a Perú.

Con estas cifras no buscamos solo comparar de forma negativa. Lo que se busca es dar un pequeño panorama sobre cuál es nuestra situación respecto a referentes latinoamericanos, para concientizar a nuestras autoridades sobre la necesidad de invertir en educación ya que es el único camino para salir del subdesarrollo y acabar con la pobreza y la desigualdad.

En setiembre del 2018, a unos meses de haber asumido el máximo cargo del país, y tras el fiasco de gobierno de su antecesor PPK, Martín Vizcarra, dijo: “Si queremos mejorar nuestro país, debemos tener mejores estudiantes, pero sobre todo mejores ciudadanos, contar con una mejor infraestructura educativa y más oportunidades para los estudiantes”. A dos años de esas palabras aún no vemos actos significativos.

Es momento que se tome en serio la educación, en recientes declaraciones el mandatario reconoció que todo el aparato de enseñanza, pública y privada, no retornará a las aulas este año. Con esto, la educación por internet será la única forma de enseñanza en el país pero no estamos ni cerca de estar listos para ofrecer un servicio educativo de estas característica que sea mínimamente inclusivo ni de la calidad deseada. Con mayor urgencia necesitamos el aumento de la inversión para afrontar la crisis acarreada por décadas.

La crisis de la educación no ha llegado con el Covid-19, este virus solo la ha evidenciado, y es producto de políticas neoliberales privatistas que solo promueven la corrupción y la entrega de nuestros recursos naturales sin que eso signifique mejoras en la calidad de servicios que brinda el Estado. Otro ejemplo es la salud.

¡Educación de calidad para todos los niños del Perú!

¡Sutep luchando también está enseñando!

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